¿QUE ES LA HIDROPONÍA?


La hidroponía o agricultura hidropónica es un método utilizado para cultivar plantas usando soluciones minerales en vez de suelo agrícola. La palabra hidroponía proviene del griego, hydro = agua y ponos = trabajo. Las raíces reciben una solución nutritiva equilibrada disuelta en agua con todos los elementos químicos esenciales para el desarrollo de la planta. Y pueden crecer en una solución mineral únicamente o bien en un medio inerte como arena lavada, grava o perlita, entre muchas otras.
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EL MEDIO AMBIENTE Y LA HIDROPONÍA


El cultivo sin suelo es justamente un conjunto de técnicas recomendables cuando no hay suelos con aptitudes agrícolas disponibles. El esquema consiste en: una fuente de agua que impulsa por bombeo agua a través del sistema, recipientes con soluciones madre -nutrientes concentrados-, cabezales de riego y canales construidos donde están los sustratos, las plantas, los conductos para aplicación del fertiriego y el recibidor del efluente.
El cansancio de los suelos por alta carga de patógenos tras cultivos repetidos o la acumulación de iones que conllevan alcalinidad y/o elevación del tenor de sodio ha empujado a muchos productores a realizar cultivos hidropónicos o sin suelo. 
En cultivos comerciales -en cuanto a su superficie- se hace obligatorio seguir normas ambientales amigables con el ambiente y emplear métodos de recirculación de las soluciones volviéndolas al cultivo tras equilibrarlas y desinfectarlas o buscándoles un lugar de descarga que evite la llegada de los nutrientes efluentes al suelo y cursos de agua.

LA HIDROPONIA "ACTIVIDAD MUNDIAL"


Los investigadores descubrieron en el siglo XIX que las plantas absorben los minerales esenciales por medio de iones inorgánicos disueltos en el agua. En condiciones naturales, el suelo actúa como reserva de nutrientes minerales pero el suelo en sí no es esencial para que la planta crezca. Cuando los nutrientes minerales de la tierra se disuelven en agua, las raíces de la planta son capaces de absorberlos. Cuando los nutrientes minerales son introducidos dentro del suministro de agua de la planta, ya no se requiere el suelo para que la planta prospere. Casi cualquier planta terrestre puede crecer con hidroponía, pero algunas pueden hacerlo mejor que otras. La hidroponía es también una técnica estándar en la investigación biológica, en la educación y un popular pasatiempo.
Hoy en día esta actividad está alcanzando un gran auge en los países donde las condiciones para la agricultura resultan adversas, combinando la hidroponía con un buen manejo del invernadero se llegan a obtener rendimientos muy superiores a los que se obtienen en cultivos a cielo abierto.
Es una forma sencilla, limpia y de bajo costo, para producir vegetales de rápido crecimiento y generalmente ricos en elementos nutritivos. Con esta técnica de agricultura a pequeña escala se utilizan los recursos que las personas tienen a mano, como materiales de desecho, espacios sin utilizar, tiempo libre.

VENTAJAS DEL CULTIVO POR HIDROPONÍA:




  1. Cultivos libres de parásitos, bacterias, hongos y contaminación.
  2. Reducción de costos de producción.
  3. Permite la producción de semilla certificada.
  4. Independencia de los fenómenos meteorológicos.
  5. Permite producir cosechas en contra estación                                
  6. Menos espacio y capital para una mayor producción.
  7. Ahorro de agua, que se puede reciclar.
  8. Ahorro de fertilizantes e insecticidas.
  9. Se evita la maquinaria agrícola (tractores, rastras, etcétera).
  10. Limpieza en el manejo del cultivo.
  11. Mayor precocidad de los cultivos.

LOCALIZACIÓN E INSTALACIÓN DE UN CULTIVO HIDROPONICO



Existen algunos criterios importantes que deben ser tomados en cuenta para obtener mayor eficiencia, mejores resultados y éxito en el producto final y en la empresa comercial que nos proponemos. El criterio más importante es ubicar la huerta en un lugar donde reciba como mínimo 6 horas de luz solar. Para esto es recomendable utilizar espacios con buena iluminación, y cuyo eje longitudinal mayor esté orientado hacia el norte. Se deben evitar aquellos espacios sombreados por árboles, los lugares inmediatos a casas u otras construcciones y los sitios expuestos a vientos fuertes.

La mayoría de los cultivos hidropónicos se hacen a libre exposición, pero en aquellas zonas caracterizadas por excesivas lluvias se deberá prever la instalación de algún tipo de techo plástico transparente, de uso agrícola.
Es también muy importante la proximidad a una fuente de agua para los riesgos, con el fin de evitar la incomodidad y el esfuerzo que significa transportar los volúmenes de agua necesarios.
Algunos elementos, como los recipientes plásticos para el almacenamiento del agua y los nutrientes, la regadera y un pulverizador, deberían estar cerca de los cultivos de la huerta; ya que son elementos que se utilizarán muy frecuentemente. Es importante prevenir ataques de pájaros, que pueden producir daños importantes, especialmente cuando se utiliza un sustrato sólido, como cascarilla de arroz.
La idea de que los cultivos sin tierra sólo se pueden obtener en condiciones de invernaderos plásticos no es completamente cierta. Algunas experiencias conducidas en distintos países de América Latina y el Caribe con cultivos de apios, acelgas, lechugas, nabos, pepinos, perejil, rabanitos, tomates y otras hortalizas, sin utilizar cobertura plástica, indican que es posible obtener buenos productos y plantas a la libre exposición, cuando ellas están adaptadas a las condiciones ambientales del lugar donde se cultivan.
La cubierta plástica (o de vidrio) sólo se necesita cuando se cultivan hortalizas o plantas fuera de las condiciones a las cuales están adaptadas y cuando se desea evitar los riesgos de infecciones y ataques de algunos de sus enemigos naturales. Cuando existen diferencias ambientales (heladas o temperaturas muy elevadas) es posible compensarlas con una mejor nutrición y cuidados a través del cultivo hidropónico.
Hay hortalizas que se adaptan a todas las condiciones de clima de la mayor parte de las regiones habitadas del mundo. Así, es posible cultivar repollos, arvejas, cebollas, frutillas o fresas, y plantas aromáticas y ornamentales, en épocas o climas fríos; también se puede cultivar porotos verdes, acelgas, tomates, cilantro, pepinos, betarragas, y muchas otras plantas, en épocas o climas intermedios; y ají, albahaca, zapallos, melones, pimentones, sandias, tomates y otras, en épocas o climas calientes.
Es muy importante y se recomienda decididamente que el lugar destinado a la huerta hidropónica popular esté cercado, para impedir la entrada de animales domésticos (aves de corral, conejos, gatos, perros, etc.) o personas irresponsables. Este es uno de los elementos limitantes para iniciar y hacer prosperar una HHP. Si no es posible aislar la huerta de este tipo de animales o personas, la recomendación es no invertir ningún esfuerzo, por que más tarde o más temprano éste será perdido, generándose una gran desmotivación.
Quienes, además de mejorar su alimentación, deseen obtener ingresos adicionales a través de una HHP, deberán planear una mayor producción, para lo cual es necesario disponer de mayores espacios. En estos casos, sin embargo, los criterios de ubicación siguen siendo los mismos.
El espacio en si mismo no es el factor más limitante para los cultivos hidropónicos. Es posible cultivar una HHP en menos de un metro cuadrado o en la mayor de las terrazas o patios caseros que se pueden tener en una vivienda urbana.
La mayoría de las HHP instaladas en diferentes países tienen un área que varía entre 10-20 m*, pero hay familias o grupos que cuentan con áreas de cultivo superiores a 200 m*, lo que les permite comercializar su producción.
Combinando las diferentes formas de HHP que existen (canales horizontales recostados en las paredes de las viviendas o muros; canales angostos y poco profundos; camas de cultivo hechas en madera; recipientes tubulares verticales en PVC o plástico; simples tiestos plásticos individuales, etc.) se puede tener una atractiva y provechosa huerta de hortalizas limpias y nutritivas.

RECIPIENTES Y CONTENEDORES


Los tipos de recipientes y contenedores que se pueden usar o construir deben estar de acuerdo con el espacio disponible, las posibilidades técnicas y económicas, y las necesidades y aspiraciones de progreso y desarrollo del grupo familiar.

Para iniciar la HHP e ir adquiriendo los primeros conocimientos prácticos podemos utilizar, por ejemplo, cajones de empacar frutas; neumáticos o llantas viejos; bañeras infantiles; fuentes plásticas en desuso; o bidones plásticos rotos, recortados por la mitad. Recipientes tan pequeños como los envases plásticos para helados, los vasos plásticos desechables y los potes de aceite o margarina, son suficientes para cultivar acelgas, cebollas, cilantro, lechugas, perejil y otras hortalizas.
Las bolsas o mangas plásticas de color negro, como las que se usan para plantas de viveros, son recipientes económicos, fáciles de usar y muy productivos en pequeños espacios. Las bolsas son aptas para especies como tomate, pepino, pimentón y cebolla. A medida que se progresa en el aprendizaje y se comprueba la eficiencia del sistema se pueden instalar en las paredes, canales o canoas hechas con plástico negro, sostenido con hilos o pitas colgadas de las paredes o colocadas en la base de ellas.
Si se dispone de espacio suficiente es importante no quedarse solamente con estos contenedores pequeños; el progreso en conocimientos debe unirse a la ampliación del tamaño de los cultivos y a la diversificación de las especies. Una superficie de 30 m* de HHP permite obtener un ingreso constante a lo largo del año.
En la expansión de la huerta pueden incluirse contenedores de madera de por lo menos 1.5 m* de área, mangas verticales y otro tipo de estructuras más productivas y que demandan el mismo tiempo y esfuerzo que una gran cantidad de los pequeños recipientes que nos han servido para adquirir las primeras experiencias.

CARACTERÍSTICAS DE LOS RECIPIENTES


Las dimensiones (largo y ancho) de los contenedores pueden ser muy variables, pero su profundidad en cambio no debe ser mayor de 10 - 12 cm, dado que en el sistema HHP no es necesario un espacio mayor para el desarrollo de las raíces de las plantas. Se exceptúan sólo dos casos: 
  • Cuando se requiere cultivar zanahorias, la profundidad del contenedor debe ser como mínimo de 20 centímetros.
  • Para producir forraje hidropónico debe ser como máximo de 5 centímetros
En el caso de los demás cultivos, las dimensiones máximas recomendadas para estas cajas son las siguientes: largo 2,0 m., ancho 1,20 m. y profundidad 0,12 m.
Dimensiones superiores a éstas implican mayores costos en materiales (madera, plástico, sustrato) y mayores dificultades y riesgos en el manejo. Las dimensiones mínimas son muy variables, pues dependen de las disponibilidades de espacio, los materiales que se puedan conseguir a menor costo y de los objetivos de la huerta (aprendizaje, recreación, experimentación o producción para la venta).

SUSTRATOS PARA UN BUEN CULTIVO HIDROPONICO


Los sustratos deben tener gran resistencia al desgaste o a la meteorización y es preferible que no tengan sustancias minerales solubles para no alterar el balance químico de la solución nutritiva que será aplicada. El material no debería ser portador de ninguna forma viva de macro o microorganismo, para disminuir el riesgo de propagar enfermedades o causar daño a las plantas, a las personas o a los animales que las van a consumir.


Lo más recomendable para un buen sustrato es:
  • Que las partículas que lo componen tengan un tamaño no inferior a 0.5 y no superior a 7 milímetros.
  • Que retengan una buena cantidad de humedad, pero que además faciliten la salida de los excesos de agua que pudieran caer con el riego o con la lluvia.
  • Que no retengan mucha humedad en su superficie.
  • Que no se descompongan o se degraden con facilidad.Que tengan preferentemente coloración oscura.
  • Que no contengan elementos nutritivos
  • Que no contengan microorganismos perjudiciales a la salud de los seres humanos o de las plantas
  • Que no contengan residuos industriales o humanos
  • Que sean abundantes, fáciles de conseguir, transportar y manejar.
  • Que sean de bajo costo.Que sean livianos.

SUSTRATO
PORCENTAJE
Peso
PORCENTAJE
Volumen
Lana de roca
1.300
80
Vermiculita
382
44
Piedra pómez
59
20
Escoria de carbón
50
35
Cascarilla de arroz
40
11
Escorias volcánicas
14
13
Arena
12
16
Gravilla
4
7
.
Sustratos
kg./dm
cúbico
Corteza
0.2 - 0.3
Arena
2.0
Piedra pómez
0.5 - 0.9
Cascarilla de arroz
0.12
Escoria de carbón
0.6 - 0.85

SUSTRATO ORGÁNICO


ENTRE LOS SUSTRATOS ORGÁNICOS TENEMOS:
  • Cascarilla de arroz.
  • Aserrín o viruta desmenuzada de maderas amarillas.

Cuando se utilizan residuos de madera (aserrín), es preferible que no sean de pino ni de maderas de color rojo, porque éstos contienen sustancias que pueden afectar a las raíces de las plantas. Si sólo es posible conseguir material de estas maderas, el aserrín o viruta se lava con abundante agua y se deja fermentar durante algún tiempo antes de utilizarlo. No debe ser usado en cantidad superior al 20% del total de la mezcla.
Si se utiliza cascarilla de arroz, es necesario lavarla, dejarla fermentar bien y humedecerla antes de sembrar o trasplantar durante 10 a 20 días, según el clima de la región (menos días para los climas más calientes). Las características, propiedades físico -químicas y ventajas de la cascarilla de arroz están descritas en el cuadro 4.


Baja tasa de descomposición.Buen drenaje.
Liviana.
  • Alta aireación.
  • Inerte.
Baja retención de la humedad.
Bajo costoRequiere fermentación y lavado previo.

Densidad
0.12 - 0.13 g/ml
CIC*
2 - 3 meq/100 ml
Retención de humedad
0.10 - 0.12 l/l
Análisis químico
N (%)
: 0.5 - 0.5
P (%)
: 0.08 - 0.1
K (%)
: 0.2 - 0.4
Ca (%)
: 0.1 - 0.15
Mg (%)
: 0.1 - 0.12
S (%)
: 0.12 - 0.14
SiO (%)
: 10 - 12
Cenizas (%)
: 12 - 13
Fe (ppm)
: 200 - 400
Mn (ppm)
: 200 - 800
Cu (ppm)
: 3 - 5
Zn (ppm)
: 15 - 30
B (ppm)
: 4 - 10

SUSTRATOS INORGÁNICOS

ENTRE LOS SUSTRATOS INORGÁNICOS TENEMOS:


  • Escoria de carbón mineral quemado.
  • Escorias o tobas volcánicas.
  • Arenas de ríos o corrientes de agua limpias que no tengan alto contenido salino.
  • Grava fina.
  • Maicillo.

Cuando se usan escorias de carbón, tobas volcánicas o arenas de ríos, estos materiales deben lavarse cuatro o cinco veces en recipientes grandes, para eliminar todas aquellas partículas pequeñas que flotan. El sustrato ya está en condiciones de ser usado cuando el agua del lavado sale clara. Si las cantidades de sustrato que se necesitan son muy grandes, entonces se deben utilizar harneros o mallas durante el lavado, para retener las partículas de tamaño superior a medio milímetro. También deben excluirse las que tengan tamaño superior a 7 mm.
El exceso de partículas con tamaños inferiores al mínimo indicado dificultan el drenaje de los excedentes de agua y, por lo tanto, limitan la aireación de las raíces. Los tamaños superiores impiden la germinación de las semillas pequeñas, como la de apio y lechuga, y además restan consistencia al sustrato. Lo anterior limita la retención de humedad y la correcta formación de bulbos, raíces y tubérculos.
Algunas escorias de carbón o de volcanes tienen niveles de acidez muy altos y algunas arenas (como las arenas de mar) los tienen muy bajos (son alcalinas). Estos materiales deben ser lavados muy cuidadosamente, hasta que no les queden sustancias que los hagan muy ácidos o muy básicos.
Si no es posible acondicionar con el lavado estos materiales a niveles de acidez ligeramente ácidos o próximos a la neutralidad (pH 6.5 - 7.0) es preferible excluirlos y utilizar otros. Ello es preferible antes que afectar la eficiencia de las soluciones nutritivas que se aplicarán y, por lo tanto, el desarrollo de los cultivos en una HHP.

¿COMO MEZCLAR?


Todos los materiales mencionados se pueden utilizar solos. Sin embargo, algunas mezclas de ellos han sido probadas con éxito, en diferentes proporciones, para el cultivo de más de 30 especies de plantas.
Las mezclas más recomendadas de acuerdo con los ensayos hechos en varios países de América Latina y el Caribe son:

50 % de cáscara de arroz con 50 % de escoria de carbón.
80 % de cáscara de arroz con 20 % de aserrín.
60 % de cáscara de arroz con 40 % de arena de río.
60 % de cáscara de arroz con 40 % de escoria volcánica.
En el sistema HHP con sustrato sólido, la raíz de la planta crece y absorbe agua y nutrientes que son aplicados diariamente a la mezcla de materiales sólidos.
En el método de sustrato líquido o raíz flotante, el agua se usa con el mismo fin, permitiendo el desarrollo de las raíces, y la absorción de agua y de las sustancias nutritivas adicionales. Este sistema sólo se recomienda para el cultivo de lechugas de diferentes variedades, apio y albahaca. Se han probado otros cultivos, pero los resultados no han sido satisfactorios en todos los lugares.
Los sistemas de cultivo en medios sólidos o líquidos serán explicados en detalle más adelante.

NUTRICIÓN DE LAS PLANTAS


Los nutrientes para las plantas a través del sistema de HHP son suministrados en forma de soluciones nutritivas que se consiguen en el comercio agrícola. Las soluciones pueden ser preparadas por los mismos cultivadores cuando ya han adquirido experiencia en el manejo de los cultivos o tienen áreas lo suficientemente grandes como para que se justifique hacer una inversión en materias primas para su preparación. Alternativamente, si las mismas estuvieran disponibles en el comercio, es preferible comprar las soluciones concentradas, ya que en este caso sólo es necesario disolverlas en un poco de agua para aplicarlas al cultivo.
Las soluciones nutritivas concentradas contienen todos los elementos que las plantas necesitan para su correcto desarrollo y adecuada producción de raíces, bulbos, tallos, hojas, flores, frutos o semillas.

COMPOSICIÓN DE LAS SOLUCIONES NUTRITIVAS


Además de los elementos que los vegetales extraen del aire y del agua (carbono, hidrógeno y oxigeno) ellos consumen con diferentes grados de intensidad los siguientes elementos:

Indispensables para la vida de los vegetales, son requeridos en distintas cantidades por las plantas. Entre los que necesitan en cantidades grandes están el nitrógeno, el fósforo y el potasio. En cantidades intermedias el azufre, elcalcio y el magnesio. En cantidades muy pequeñas (elementos menores) el hierro, manganeso, cobre, zinc, boro ymolibdeno.

Útiles pero no indispensables para su vida: cloro, sodio, silicio

Innecesarios para las plantas, pero necesarios para los animales que las consumen: cobalto, yodo.

Tóxicos para el vegetal: aluminio.
Es muy importante tener en cuenta que cualquiera de los elementos antes mencionados pueden ser tóxicos para las plantas si se agregan al medio en proporciones inadecuadas, especialmente aquellos que se han denominado elementos menores.
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Funciones De Los Elementos Nutritivos En Las Plantas

De los 16 elementos químicos considerados necesarios para el crecimiento saludable de las plantas, 13 son nutrimientos minerales. Ellos en condiciones naturales de cultivo (suelo) entran a la planta a través de las raíces. El déficit de sólo uno de ellos limita o puede disminuir los rendimientos y, por lo tanto, las utilidades para el cultivador.
La localización de los síntomas de deficiencia en las plantas se relaciona mucho con la velocidad de movilización de los nutrientes a partir de las hojas viejas hacia los puntos de crecimiento; en el caso de los elementos móviles (N, P, K) que son trasladados rápidamente, los síntomas aparecen primero en las hojas más viejas. Los elementos inmóviles, como el calcio y el boro, causan síntomas de deficiencia en los puntos de crecimiento.
En algunos elementos, el grado de movilidad depende del grado de deficiencia, la especie y el nivel de nitrógeno. Hay muy poca movilidad del cobre, el zinc y el molibdeno desde las hojas viejas hacia las jóvenes, cuando las plantas están deficientes en esos elementos.

ELEMENTOS MAYORES




  • El nitrógeno, fósforo y potasio se denominan “elementos mayores” porque normalmente las plantas los necesitan en cantidades tan grandes que la tierra no puede suministrarla en forma completa. Se consumen en grandes cantidades. 

    NITROGENO (N): Es absorbido en forma de NO3 y NH4.
    Características: Da el color verde intenso a las plantas. Fomenta el rápido crecimiento. Aumenta la producción de hojas. Mejora la calidad de las hortalizas. Aumenta el contenido de proteínas en los cultivos de alimentos y forrajes.
    Deficiencia: Aspecto enfermizo de la planta. Color verde amarillento debido a la pérdida de clorofila. Desarrollo lento y escaso. Amarillamiento inicial y secado posterior de las hojas de la base de la planta que continua hacia arriba, si la deficiencia es muy severa y no se corrige; las hojas más jóvenes permanecen verdes.
    Toxicidad: Cuando se le suministra en cantidades desbalanceadas en relación con los demás elementos, la planta produce mucho follaje de color verde oscuro, pero el desarrollo de las raíces es reducido. La floración y la producción de frutos y semillas se retarda. 

    FOSFORO (P): Las plantas lo toman en forma de P2O5.
    Características: Estimula la rápida formación y crecimiento de las raíces. Facilita el rápido y vigoroso comienzo a las plantas. Acelera la maduración y estimula la coloración de los frutos. Ayuda a la formación de semillas. Da vigor a los cultivos para defenderse del rigor del invierno.
    Deficiencia: Aparición de hojas, ramas y tallos de color purpúreo; este síntoma se nota primero en las hojas más viejas. Desarrollo y madurez lentos y aspecto raquítico en los tallos. Mala germinación de las semillas. Bajo rendimiento de frutos y semillas.
    Toxicidad: Los excesos de fósforo no son notorios a primera vista, pero pueden ocasionar deficiencia de cobre o de zinc. 

    POTASIO (K): Las plantas lo toman en forma de K2O.
    Características: Otorga a las plantas gran vigor y resistencia contra las enfermedades y bajas temperaturas. Ayuda a la producción de proteína de las plantas. Aumenta el tamaño de las semillas. Mejora la calidad de los frutos. Ayuda al desarrollo de los tubérculos. Favorece la formación del color rojo en hojas y frutos.
    Deficiencia: Las hojas de la parte más baja de la planta se queman en los bordes y puntas; generalmente la vena central conserva el color verde; también tienden a enrollarse. Debido al pobre desarrollo de las raíces, las plantas se degeneran antes de llegar a la etapa de producción. En las leguminosas da lugar a semillas arrugadas y desfiguradas que no germinan o que originan plántulas débiles.
    Toxicidad: No es común la absorción de exceso de potasio, pero altos niveles de él en las soluciones nutritivas pueden ocasionar deficiencia de magnesio y también de manganeso, hierro y zinc.

    ELEMENTOS SECUNDARIOS


    Se llaman así porque las plantas los consumen en cantidades intermedias, pero son muy importantes en la constitución de los organismos vegetales. 

    CALCIO (Ca): Es absorbido en forma de CaO.
    Características: Activa la temprana formación y el crecimiento de las raicillas. Mejora el vigor general de las plantas. Neutraliza las sustancias tóxicas que producen las plantas. Estimula la producción de semillas. Aumenta el contenido de calcio en el alimento humano y animal.
    Deficiencia: Las hojas jóvenes de los brotes terminales se doblan al aparecer y se queman en sus puntas y bordes. Las hojas jóvenes permanecen enrolladas y tienden a arrugarse. En las áreas terminales pueden aparecer brotes nuevos de color blanquecino. Puede producirse la muerte de los extremos de las raíces. En los tomates y sandías la deficiencia de calcio ocasiona el hundimiento y posterior pudrición seca de los frutos en el extremo opuesto al pedúnculo.
    Toxicidad: No se conocen síntomas de toxicidad por excesos, pero éstos pueden alterar la acidez del medio de desarrollo de la raíz y esto si afecta la disponibilidad de otros elementos para la planta. 

    MAGNESIO (Mg): Las plantas lo absorben como MgO.
    Características: Es un componente esencial de la clorofila. Es necesario para la formación de los azúcares. Ayuda a regular la asimilación de otros nutrientes. Actúa como transportador del fósforo dentro de la planta. Promueve la formación de grasas y aceites.
    Deficiencia: Pérdida del color verde, que comienza en las hojas de abajo y continua hacia arriba, pero las venas conservan el color verde. Los tallos se forman débiles, y las raíces se ramifican y alargan excesivamente. Las hojas se tuercen hacia arriba a lo largo de los bordes.
    Toxicidad: No existen síntomas visibles para identificar la toxicidad por magnesio. 

    AZUFRE (S)
    Características: Es un ingrediente esencial de las proteínas. Ayuda a mantener el color verde intenso. Activa la formación de nódulos nitrificantes en algunas especies leguminosas (porotos, arvejas, habas, soya). Estimula la producción de semilla. Ayuda al crecimiento más vigoroso de las plantas.
    Deficiencia: Cuando se presenta deficiencia, lo que no es muy frecuente, las hojas jóvenes y sus venas toman un color verde claro; el espacio entre las nervaduras se seca. Los tallos son cortos, endebles, de color amarillo. El desarrollo es lento y raquítico.

    ELEMENTOS MENORES


    Las plantas los necesitan en cantidades muy pequeñas, pero son fundamentales para regular la asimilación de los otros elementos nutritivos. Tienen funciones muy importantes especialmente en los sistemas enzimáticos. Si uno de los elementos menores no existiera en la solución nutritiva, las plantas podrían crecer pero no llegarían a producir o las cosechas serían de mala calidad. 

    COBRE (Cu):
    Características: El 70% se concentra en la clorofila y su función más importante se aprecia en la asimilación.
    Deficiencia: Severo descenso en el desarrollo de las plantas. Las hojas más jóvenes toman color verde oscuro, se enrollan y aparece un moteado que va muriendo. Escasa formación de la lámina de la hoja, disminución de su tamaño y enrollamiento hacia la parte interna, lo cual limita la fotosíntesis.
    Toxicidad: Clorosis férrica, enanismo, reducción en la formación de ramas y engrosamiento y oscurecimiento anormal de la zona de las raíces. 

    BORO (B):
    Características: Aumenta el rendimiento o mejora la calidad de las frutas, verduras y forrajes, está relacionado con la asimilación del calcio y con la transferencia del azúcar dentro de las plantas. Es importante para la buena calidad de las semillas de las especies leguminosas.
    Deficiencia: Anula el crecimiento de tejidos nuevos y puede causar hinchazón y decoloración de los vértices radicales y muerte de la zona apical (terminal) de las raíces. Ocasiona tallos cortos en el apio, podredumbre de color pardo en la cabeza y a lo largo del interior del tallo de la coliflor, podredumbre en el corazón del nabo, ennegrecimiento y desintegración del centro de la betarraga.
    Toxicidad: Se produce un amarillamiento del vértice de las hojas, seguido de la muerte progresiva, que va avanzando desde la parte basal de éstas hasta los márgenes y vértices. No se deben exceder las cantidades de este elemento dentro de las soluciones nutritivas ni dentro de los sustratos, porque en dosis superiores a las recomendadas es muy tóxico. 

    HIERRO (Fe):
    Características: No forma parte de la clorofila, pero está ligado con su biosíntesis.
    Deficiencia: Causa un color pálido amarillento del follaje, aunque haya cantidades apropiadas de nitrógeno en la solución nutritiva. Ocasiona una banda de color claro en los bordes de las hojas y la formación de raíces cortas y muy ramificadas. La deficiencia de hierro se parece mucho a la del magnesio, pero la del hierro aparece en hojas más jóvenes.
    Toxicidad: No se han establecido síntomas visuales de toxicidad de hierro absorbido por la raíz. 

    MANGANESO (Mn):
    Características: Acelera la germinación y la maduración. Aumenta el aprovechamiento del calcio, el magnesio y el fósforo. Cataliza en la síntesis de la clorofila y ejerce funciones en la fotosíntesis.
    Deficiencia: En tomates y betarraga causa la aparición de color verde pálido, amarillo y rojo entre las venas. El síntoma de clorosis se presenta igualmente entre las venas de las hojas viejas o jóvenes, dependiendo de la especie; estas hojas posteriormente mueren y se caen. 

    ZINC (Zn):
    Características: Es necesario para la formación normal de la clorofila y para el crecimiento. Es un importante activador de las enzimas que tienen que ver con la síntesis de proteínas, por lo cual las plantas deficientes en zinc son pobres en ellas.
    Deficiencia: Su deficiencia en tomate ocasiona un engrosamiento basal de los pecíolos de las hojas, pero disminuye su longitud; la lámina foliar toma una coloración pálida y una consistencia gruesa, apergaminada, con entorchamiento hacia fuera y con ondulaciones de los bordes. El tamaño de los entrenudos y el de las hojas se reduce, especialmente en su anchura.
    Toxicidad: Los excesos de zinc producen clorosis férrica en las plantas. 

    MOLIBDENO (Mo):
    Características: Es esencial en la fijación del nitrógeno que hacen las legumbres.
    Deficiencia: Los síntomas se parecen a los del nitrógeno, porque la clorosis (amarillamiento) avanza desde las hojas más viejas hacia las más jóvenes, las que se ahuecan y se queman en los bordes. No se forma la lámina de las hojas, por lo que sólo aparece la nervadura central. Afecta negativamente el desarrollo de las especies crucíferas (repollo, coliflor, brócoli), la betarraga, tomates y legumbres.
    Toxicidad: En tomate, los excesos se manifiestan con la aparición de un color amarillo brillante; en la coliflor, con la aparición de un color púrpura brillante en sus primeros estados de desarrollo.  

    CLORO (Cl):
    Deficiencia: Se produce marchitamiento inicial de las hojas, que luego se vuelven cloróticas, originando un color bronceado; después se mueren. El desarrollo de las raíces es pobre y se produce un engrosamiento anormal cerca de sus extremos.
    Toxicidad: Los excesos producen el quemado de los bordes y extremos de las hojas; su tamaño se reduce y hay, en general, poco desarrollo.